Backseat Champions es una de esas pequeñas sorpresas que aparecen de vez en cuando en Steam y terminan enganchándote mucho más de lo que esperabas. Tras probar su demo, podemos decir que estamos ante una propuesta muy original que combina estrategia, gestión e inteligencia artificial para ofrecer carreras donde cada decisión importa.

Lo primero que llama la atención es que aquí no conduces el coche. En lugar de ponerte al volante, asumes el papel del estratega del equipo, tomando decisiones como elegir mejoras, gestionar el boost, decidir cuándo entrar en boxes o montar el compuesto de neumáticos adecuado mientras un piloto controlado por inteligencia artificial intenta llevar el coche hasta la victoria.
Puede parecer un concepto sencillo, pero la realidad es muy distinta. Después de varias carreras descubrimos un juego con bastante más profundidad de la que aparenta, una dificultad sorprendente y una IA que nos dejó muy buenas sensaciones desde el primer momento.
– Prueba la demo gratuita en Steam.
– Más información en la web oficial de Backseat Champions.
¿Qué es Backseat Champions?
Backseat Champions se define como un Racing Autobattler con mecánicas Roguelite. Traducido a un lenguaje más sencillo, es un juego donde las carreras se desarrollan automáticamente mientras nosotros nos encargamos de toda la estrategia.

Durante la carrera tendremos que elegir mejoras aleatorias, gestionar el uso del boost, decidir la estrategia de neumáticos, reaccionar a los cambios meteorológicos y adaptar continuamente nuestro coche para intentar superar al resto de pilotos. Cada partida es diferente gracias al sistema de cartas y a la enorme cantidad de variables que pueden cambiar el desarrollo de la carrera.
Una inteligencia artificial que realmente sorprende
Uno de los aspectos más interesantes de Backseat Champions es su inteligencia artificial. El estudio deja claro que no utiliza IA generativa, sino pilotos entrenados mediante aprendizaje por refuerzo (Reinforcement Learning).

En la práctica esto se nota muchísimo. Los rivales cometen errores, buscan adelantamientos, defienden la posición y reaccionan de forma muy natural a todo lo que ocurre en pista. Durante nuestras partidas vimos maniobras muy agresivas, pequeños fallos de conducción e incluso accidentes que surgían de manera totalmente orgánica.
Precisamente esa imprevisibilidad consigue que ninguna carrera sea igual a la anterior.
Un modo Carrera con mucha progresión
Aunque Backseat Champions permite disputar carreras rápidas desde el primer momento, donde realmente empieza la diversión es en su Modo Carrera.

Aquí iremos avanzando por diferentes campeonatos, desbloqueando nuevos eventos y enfrentándonos a desafíos cada vez más exigentes. Cada victoria nos permitirá seguir progresando, ganar experiencia y acceder a más contenido.
Además, a medida que subimos de nivel podremos desbloquear distintos elementos de personalización, como nuevos equipos, diseños de casco, llantas y otros aspectos estéticos para dar un toque propio a nuestro coche. Todo el progreso se consigue jugando, por lo que siempre tendremos un nuevo objetivo que alcanzar.
Un sistema de mejoras muy adictivo

En determinados momentos recibiremos varias cartas de mejora entre las que tendremos que elegir una. Algunas aumentan la velocidad punta, otras mejoran la aceleración, reducen el desgaste de los neumáticos, potencian el boost o mejoran la aerodinámica.
Sin embargo, no todas las mejoras funcionan igual en todas las carreras. Dependiendo del circuito, la meteorología o la estrategia que estemos siguiendo, una carta aparentemente menos potente puede terminar siendo la mejor decisión.
Además, existen mejoras especiales de mayor nivel que solo pueden obtenerse cumpliendo determinados requisitos o combinando otras cartas, haciendo que cada carrera tenga una evolución completamente distinta.
La estrategia con los neumáticos será clave

Backseat Champions ofrece siete compuestos diferentes, cada uno pensado para situaciones concretas de carrera. Elegir el compuesto correcto y realizar la parada en boxes en el momento adecuado puede marcar la diferencia entre ganar o perder varias posiciones.
A esto se suma un sistema de clima dinámico, donde la lluvia puede aparecer en cualquier momento y obligarnos a cambiar completamente la estrategia. En muchas ocasiones tendremos que decidir si arriesgar una vuelta más con neumáticos de seco o entrar inmediatamente a montar ruedas de lluvia. No siempre existe una respuesta correcta, y ahí reside gran parte de la emoción.
Mucho más que monoplazas

A lo largo del modo Carrera podremos competir con vehículos inspirados en diferentes disciplinas del automovilismo: Fórmulas modernas, Fórmulas clásicas, GT y Prototipos de Endurance. Cada categoría tiene un comportamiento diferente y obliga a cambiar nuestra forma de afrontar las carreras, aportando una gran variedad a la experiencia.
Más de medio centenar de trazados

El juego incluye 52 trazados repartidos en más de 35 localizaciones, encontrando circuitos permanentes, urbanos, óvalos y trazados de resistencia inspirados en algunas de las competiciones más importantes del mundo. Esta variedad hace que cada campeonato tenga personalidad propia y obliga a modificar continuamente nuestra estrategia dependiendo de las características del circuito.
Crea tus propios circuitos

Una de las funciones más originales de Backseat Champions es su editor de circuitos. No solo permite diseñar trazados desde cero de forma bastante sencilla, sino que incluso es posible importar un dibujo para convertirlo automáticamente en un circuito jugable.
Una vez terminado, podremos compartirlo con la comunidad a través de Steam Workshop, descargando también los circuitos creados por otros jugadores y ampliando enormemente la vida útil del juego.
Juega solo… o con amigos

Backseat Champions también apuesta por el multijugador. Podremos disputar carreras tanto en solitario como acompañados gracias a diferentes modos de juego: cooperativo, competitivo online, pantalla dividida para hasta cuatro jugadores y compatibilidad con Steam Remote Play. Esto convierte al juego en una opción muy divertida para jugar con amigos, especialmente cuando cada uno apuesta por estrategias completamente diferentes durante la carrera.
Una demo que merece mucho la pena
Si todavía tienes dudas, la buena noticia es que Backseat Champions cuenta con una demo gratuita en Steam. Es precisamente la versión que hemos probado para realizar estas primeras impresiones y, sinceramente, creemos que es la mejor forma de entender la propuesta del juego.
En apenas unos minutos ya es posible hacerse una idea de cómo funcionan las carreras, la gestión estratégica y el sorprendente comportamiento de la inteligencia artificial.
Además, sus requisitos son bastante contenidos, ocupando únicamente 11 GB de almacenamiento y pudiendo funcionar en equipos modestos con una GTX 1050 o una Radeon RX 560, mientras que para disfrutar de la mejor experiencia los desarrolladores recomiendan una RTX 2060 o una Radeon RX 6600 XT.
Requisitos del sistema de Backseat Champions

Requisitos mínimos
| Componente | Requisito |
|---|---|
| Sistema operativo | Windows 10 |
| Procesador | Intel Core i5-8300H @ 2.30 GHz / AMD Ryzen 3 4300U |
| Memoria RAM | 12 GB |
| Tarjeta gráfica | NVIDIA GeForce GTX 1050 4 GB / AMD Radeon RX 560 |
| DirectX | Versión 11 |
| Almacenamiento | 11 GB disponibles |
| Otros requisitos | Conexión a Internet necesaria para Steam |
Requisitos recomendados
| Componente | Requisito |
|---|---|
| Sistema operativo | Windows 11 |
| Procesador | Intel Core i7-13700HX / AMD Ryzen 9 Series |
| Memoria RAM | 16 GB |
| Tarjeta gráfica | NVIDIA GeForce RTX 2060 / AMD Radeon RX 6600 XT |
| DirectX | Versión 12 |
| Almacenamiento | 11 GB disponibles |
| Otros requisitos | Conexión a Internet necesaria para Steam |
Nota: Backseat Champions no parece ser un juego especialmente exigente a nivel gráfico, pero al depender de sistemas de inteligencia artificial para controlar a los pilotos, contar con un procesador moderno y suficiente memoria RAM ayudará a mantener una experiencia más fluida, especialmente en carreras con muchos participantes.
Una inteligencia artificial muy bien conseguida

Los desarrolladores comentan que los pilotos han sido entrenados mediante aprendizaje por refuerzo (Reinforcement Learning) y, sinceramente, el resultado nos ha parecido espectacular.
Durante nuestras partidas vimos pilotos que defendían la posición con agresividad, buscaban huecos imposibles para adelantar, cometían errores de frenada e incluso provocaban accidentes de forma completamente natural. En ningún momento da la sensación de que los rivales sigan un guion o unas líneas predefinidas; reaccionan constantemente a lo que sucede a su alrededor y eso hace que cada carrera sea diferente.
Es, probablemente, una de las mejores inteligencias artificiales que hemos visto en un juego de este estilo.
Bastante más difícil de lo que parece
Otra de las cosas que más nos sorprendió fue su dificultad. Antes de probarlo pensábamos que sería un juego bastante relajado, perfecto para echar unas partidas rápidas sin demasiadas complicaciones. Sin embargo, la realidad fue muy distinta.
Incluso jugando en dificultad normal, nos costó muchísimo conseguir buenos resultados. De hecho, durante nuestras primeras horas no fuimos capaces ni siquiera de subir al podio. Cada error se paga caro y aprender cuándo utilizar el boost, qué mejoras escoger o en qué momento entrar en boxes requiere bastante práctica.
Y eso, lejos de ser algo negativo, hace que cada victoria resulte mucho más satisfactoria.
Las cartas consiguen enganchar
Otro de los grandes aciertos del juego es el sistema de mejoras mediante cartas. Cada carrera evoluciona de una forma diferente, obligándonos a improvisar continuamente. Nunca sabes qué mejoras aparecerán ni cuál será la mejor combinación para ese circuito o esas condiciones meteorológicas.
Ese pequeño componente roguelite consigue que siempre tengas ganas de disputar «una carrera más», buscando una estrategia mejor que la anterior.
Un soplo de aire fresco
También nos ha gustado mucho que el juego no se limite únicamente a los monoplazas modernos. La posibilidad de competir con Fórmulas clásicas, coches GT y prototipos de Endurance aporta una variedad muy interesante y hace que cada campeonato tenga sensaciones diferentes.
Es un detalle que demuestra el cariño que los desarrolladores han puesto en el proyecto y que ayuda a mantener el interés durante muchas horas.
Nuestra opinión
En SimuTorque hablamos habitualmente de simuladores, hardware y todo lo relacionado con la conducción más realista posible. Sin embargo, creemos que el mundo del motor también necesita propuestas diferentes capaces de aportar ideas nuevas, y Backseat Champions es un claro ejemplo de ello.
Nos ha parecido un juego tremendamente original, muy entretenido y, sobre todo, mucho más profundo de lo que aparenta cuando ves sus primeros vídeos o capturas. Su propuesta consigue enganchar rápidamente gracias a una combinación muy bien equilibrada entre estrategia, gestión y carreras.
Lo que más nos ha conquistado ha sido, sin duda, la inteligencia artificial. Da gusto ver cómo los pilotos reaccionan de forma tan natural, cometen errores, luchan por cada posición y generan situaciones imprevisibles sin necesidad de que todo esté guionizado.
También creemos que su nivel de dificultad está muy bien ajustado. No regala las victorias y obliga a aprender poco a poco cómo funciona cada mecánica, haciendo que cada mejora, cada parada en boxes y cada decisión estratégica tengan importancia.
En definitiva, Backseat Champions nos ha dejado con muy buenas sensaciones y con ganas de seguir jugando más allá de la demo. Si buscas un juego de carreras diferente, donde pensar sea tan importante como correr, creemos que merece mucho la pena darle una oportunidad.
No todo tiene que ser simulación. A veces, títulos como este demuestran que todavía quedan ideas originales capaces de sorprender incluso a quienes llevamos años disfrutando de los videojuegos de motor. Y precisamente por eso, Backseat Champions se ha ganado un hueco entre las sorpresas más interesantes que hemos probado este año.
¿Te llama más la idea de controlar la estrategia desde el banquillo o prefieres ponerte tú al volante? ¿Crees que la IA basada en Reinforcement Learning es el futuro de los juegos de carreras?



